sábado, 14 de noviembre de 2009

Vigencia de la revolución de octubre para las juventudes transformadoras

A continuación el documento leido por la Fede de Bahía Blanca en el acto aniversario de la Reolución de Oktubre:

Para empezar esta reunión, esta conferencia, conviene que lo hagamos situados concientemente en nuestro momento histórico, y darnos cuenta de qué hablamos. Porque hacemos referencia a la revolución socialista que torció el rumbo de la humanidad, hace casi un siglo, y que desde ese momento los revolucionarios del mundo hemos aprendido y construido diferentes tácticas con un mismo objetivo: liberarnos de cualquier poder opresivo, de cualquier poder que no sea el poder popular.

Es importante el momento histórico, situarnos en el, porque el proyecto político de los comunistas y las juventudes comunistas se nos presentan hoy como un camino realizable. Hace unos pocos años, parecía una ingenuidad inverificable.

Desde la caída del Muro de Berlin, se nos decía que el comunismo se había caído del arco político posible, para pasar a ser parte de un tipo de idealismo más o menos olvidable. Sin embargo, hoy las entrañas de Nuestra América se hinchan al borde de un grito único de liberación, de un rumor de Che, que nos moviliza a levantarnos cada mañana con la cabeza puesta en el objetivo de construir alternativas política con el objetivo del socialismo, de un socialismo creativo y americano, del socialismo del siglo xxi.

Desde éste momento histórico, desde éste siglo xxi, atravesado por procesos socialistas novedosos en curso en el continente, nos proponemos pensar la revolución de octubre.

La revolución bolchevique habla de la posibilidad de cualquier revolución. Siempre es posible generar un acontecimiento revolucionario en tanto los revolucionarios sean capaces de comprender cuál táctica es adecuada para sintetizar las aspiraciones y necesidades de la población y atraer a todos los sectores vivos y capaces de la sociedad hacia un grado de unidad política capaz de reemplazar los comandantes capitalistas por el conjunto de las expresiones dirigentes de todo el campo popular.

“La organización es la única herramienta con la que cuenta el pueblo” decía Lenin. Y esto es tan vigente que requiere de un aprendizaje conciente: en cada lugar la organización toma la forma que el desarrollo histórico - cultural de cada país determine.

Si nos detenemos a pensar y a estudiar los procesos revolucionarios de este siglo y el pasado observamos que las revoluciones exitosas en su objetivo de reemplazar un poder concentrado por uno popular son aquellas que construyen la herramienta política transformadora con originalidad. Contando con una teoría para la revolución, si, pero cuyo carácter internacional reside en la necesidad de la transformación global del capitalismo globalizado, no en un modelo socialista internacionalizable. Pero conviene concentrarse en que el carácter nacional de una revolución es el fundamento de su posterior permanencia en el poder. En palabras de Mariategui “el socialismo debe ser creación heroica de un pueblo”.

La revolución bolchevique no esperó a que se produjera en su país un gran desarrollo industrial y por ende un gran proletariado fabril concentrado. Por el contrario: comprendió cabalmente las necesidades del pueblo ruso y construyó una herramienta política nacional derante 20 años (desde la organización llamada inteligentzia rusa, organización en la que Lenin participó). No leyó manuales de organización internacionales sino que construyó su propia organización para el momento de su país en un contexto de lucha internacional.

Por esto es conveniente pensar con claridad en dos grandes momentos. Uno es la preparación de la fuerza política, la toma de poder y el primer estado revolucionario, sus primeros años de turbulencia y discusión. Otro memento es el de estancamiento revolucionario y la cristalización del estado soviético estalinista.

El primer momento es formidable: después de Octubre millones de hombres comprendieron que era posible todo, y miles dirigieron movimientos revolucionarios. Después vino el aprendizaje, la muerte de Lenin, las presiones internacionales y las guerras.

La revolución de Octubre, su mensaje y sus enseñanzas, siguen vigentes, y diríamos más vigente que nunca. ¿Cómo decir esto después de la caída del muro? Lo decimos con las evidencias en la mano porque la situación social mundial que la revolución denunció y modificó, de pobreza y explotación, no sólo sigue vigente sino que profundizó su agresividad.

Lenin denunciaba el capitalismo y lo combatía desde un sesudo análisis científico; y no se equivocó. Su estudio del desarrollo de la economía financiera plasmado en un libro publicado bajo censura llamado “imperialismo, fase superior del capitalismo”, ese estudio, muestra cómo el capital tiende a siempre mayor grado de concentración a través del sistema financiero y cómo no solose transfieren recursos de los sectores más pobres y explotados hacia los capitalistas concentradores sino cómo ese sistema económico inhumano leva a un colapso mundial de recursos.

Es claro para cualquiera hoy que la reciente crisis llamada financiera no sólo fue financiera, sino que fue un colapso en el sistema de la salud económica mundial.

En los escasos añios que pasaron desde la revolución burguesa hasta nuestros días, el capitalismo, que es siempre rapaz, nos deja con crisis casi terminales por donde miremos, ¿Entendemos realmente de qué hablamos cuando se hablamos de que se está terminando el agua? La destrucción planetaria de nuestros recursos agotables es un crimen para la humanidad. Crisis financiera, económica, política, de recursos naturales y de valores. Este el el legado del capitalismo.

Sólo restan dos posibilidades: la profundización de las crisis y dejarnos morir en el torbellino arrasador de la barbarie capitalista o la camprensión de la necesidad de ser actores en el planteo y la construcción de una salida socialista a las demandas urgentes.

De esta situación de crisis mundial, de crisis civilizatoria emana la vigencia de los postulados de la revolución de Octubre.

Habíamos hecho referencia a un segundo momento: el de estancamiento revolucionario. Aún falta mayor profundidad en las reflexiones en torno al fracaso del socialismo soviético. Ese solo tema merece un panel que podría ser interminable. Sin embargo, hay que hacer referencia a algunas cosas.

En principio, podemos hacer referencia a que la el derrumbe de la URSS se debío a las presiones internacionales y que no se cumplió el pronosticó de la revolución socialista internacional inminente. Sin embargo, conviene saber con absoluta certeza que así como la revolución bolchevique fue producto de la grandeza de los hombres, y no de una casualidad, el fracaso del Estado Soviético estánco es producto de los errores de otros hombres.

Haber construido un estado socialista con una visión economisista basado en la redistribución de la renta, el control de la economía y para ello un aparato estatal por momentos alejado de la participación popular, sin haber construido los caminos para profundizar la conciencia social, la construcción de un hombre que sea capaz de habitar ese estdo socialista, al estilo cubano diríamos, el hombre nuevo, es el mayor error que tiene como colorario la perdida de objetivos de un estado soviético gigantesco y burócrata, incapaz de generar un proceso similar al que lo creo.

Todas estas enseñanzas del siglo xx que no son solo un recuerdo. Se trata de miles de hombres que dieron sus vidas para hacer digna las de otros, las nuestras también, y tomar ese legado es el acto más humano que podamos tener.

Esta juventud se siente parte de la tradición de Octubre, porque como digimos su pensamiento y acción es absolutamente vigente, y la situación social y política mundial, urgente.

LA FEDE DE BAHIA BLANCA

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jueves, 5 de noviembre de 2009

Comunicado de la Federación Juvenil Comunista de la Provincia de Buenos Aires ante el ataque perpetuado contra nuestra Compañera María Soledad Laruffa

Una vez más, nuestra compañera militante de la Federación Juvenil Comunista, ha sido blanco de los ataques cobardes por parte de sectores que se amparan en la impunidad aún reinante para intentar detener a nuestra organización y al campo popular en su camino de construcción de un país sin excluidos, libre y soberano.

En la noche del miércoles 28 de Octubre, la compañera Soledad aproximadamente a las 12.10 AM, regreso a su hogar ubicado en la localidad de Lomas del Mirador partido de La Matanza, y al entrar al mismo encontró la puerta abierta sin presentar signos de violencia alguno, con todas sus pertenencias revueltas, el dinero que poseía en su hogar expuesto en un lugar visible. Los materiales políticos del Partido Comunista destruidos esparcidos por la casa y su carnet partidario depositado en la cama, dejando ver con absoluta claridad que el móvil del hecho no fue un robo, ni obra de algún confundido, sino un acto mafioso con connotaciones políticas.

Esta metodología de entrar a las casa de compañeros y compañeras, es uno más en la lista de todos aquellos que han sido victima de situaciones similares que buscan paralizarnos, generar sensación de invasión y de constante observación y miedo.

La Federación Juvenil Comunista a lo largo de este año ha sufrido varios hechos de esta índole, desde seguimientos, amenazas, y teléfonos intervenidos, hasta el intento de secuestro de una compañera.

Todos estos hechos fueron denunciados en los respectivos organismos competentes, incluso se realizó una entrevista con el Sr. Ministro Aníbal Fernández denunciando estos constantes hechos.

A pesar de todos estos esfuerzos por encontrar el cese a esta serie de amedrentamientos, no han dejado de ocurrir, siendo este último acontecimiento la confirmación fehaciente de continuidad.

Pedimos a todo el campo popular y a todos aquellos que están sufriendo o han sufrido estos hechos, la solidaridad con la compañera, sosteniendo que es imprescindible generar unidad ante los ataques de estos grupos que representan y defienden intereses opuestos a los de un país democrático.

Aparición con vida de Jorge Julio López y Luciano Arruga.

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martes, 3 de noviembre de 2009

CHARLA DEBATE

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viernes, 16 de octubre de 2009

LOS FANTASMAS DE LA REPRESIÓN

Un fantasma recorre la Argentina y asusta a la provincia de Buenos Aires en particular: el fantasma de la represión contra los jóvenes. En días recientes, la Cámara de Apelaciones de la Ciudad de La Plata revocó, a instancias del Ministerio de Seguridad bonaerense, un fallo ratificado el año pasado por la Corte Suprema provincial, en la cual se sostenía que la policía no podía detener menores de 18 años por averiguación de antecedentes o contravenciones. Esto se debía a que contradecía la Constitución Nacional sujeta a las normas de derecho internacional.

Con esto queda más que claro la política de “seguridad” del gobierno de Daniel Scioli, que en vez de abordar los problemas de fondo que hacen a la juventud, crea un imaginario de estigmatización, y en lo concreto avanza hacia un sistema coercitivo, regresivo y represivo, que asemeja a las leyes de punibilidad de la dictadura.

Diversos sectores de la justicia y del poder político sostienen que los jóvenes (que representan el 1% de los delitos graves en la ciudad) son los “elementos” más peligrosos de nuestra sociedad. Sin ir más lejos, el intendente Cristian Breinsteintein ha afirmado muy suelto de cuerpo que “los menores que delinquen y se drogan son irrecuperables”.

La realidad es que, al margen de cualquier dictamen, la policía actúa según su propio parecer, entendiendo por esto: privación ilegítima de la libertad, abusos, torturas, gatillo fácil, persecución política, coimas, regenteo de drogas y prostitución.

Desde la Federación Juvenil Comunista sostenemos que la solución a los problemas de inseguridad, no pasa por la criminalización de los jóvenes y por la consecuente baja de edad de imputabilidad de los menores. La juventud no es peligrosa; está en peligro. Ve peligrado su futuro en lo laboral, en lo educativo, en lo sanitario, en lo personal, en lo familiar… Ve peligrados sus derechos, sus garantías.

Con vistas al bicentenario, y como parte de una juventud activa y que se reconoce a sí misma, decimos que las respuestas debemos encontrarlas en la acción política y social, tendiente a elevar la verdadera igualdad de oportunidades y nuestra calidad de vida en el presente y en el futuro.



NO A LA BAJA DE IMPUTABILIDAD

MÁS POLICÍA = MÁS INSEGURIDAD

JUSTICIA POR GIULIANO GALLO

NINGÚN PIBE NACE PARA CHORRO

POR UN DEBATE AMPLIO Y POSITIVO DE LOS JÓVENES Y PARA LOS JÓVENES



FEDERACIÓN JUVENIL COMUNISTA

Bahía Blanca
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viernes, 28 de agosto de 2009

El espejo de Uribe

Por Atilio A. Boron

La Cumbre de la Unasur en Bariloche tendrá que enfrentar dos gravísimos problemas que abruman a América latina: el golpe militar en Honduras y la militarización de la región como resultado de la instalación no de una sino de siete bases militares norteamericanas en Colombia.

En relación con lo primero, la Unasur deberá exigirle a Barack Obama coherencia con sus propias declaraciones a favor de una nueva era en las relaciones interamericanas. Como lo hemos reiterado en numerosas oportunidades, este golpe es un globo de ensayo para testear las respuestas de los pueblos y los gobiernos de la región. Y si tiene lugar en Honduras es precisamente porque fue ese el país más meticulosamente sometido a la influencia ideológica y política estadounidense.

Fracasada la negociación de la OEA, Washington procedió a suspender la emisión de visas para los ciudadanos de Honduras. Medida tibia, muy tibia, pero síntoma de que está tomando nota del clima imperante en la región. Pero Obama debe hacer mucho más, y dejar de lado el falaz argumento que expresara hace unos pocos días cuando se refirió a la contradicción en que incurrirían los críticos del imperialismo al exigirle ahora que intervenga en Honduras. “Es irónico –dijo en esa ocasión– que algunos de los que han criticado la injerencia de Estados Unidos en América latina se quejen ahora de que no está interfiriendo lo suficiente.”

Sabemos que Obama no está demasiado informado de lo que hacen sus subordinados civiles o militares, ni hablar de los servicios de inteligencia. Pero debería saber, por ser tan elemental, que Estados Unidos viene interviniendo en Honduras desde 1903, año en que primera vez los marines desembarcaron en ese país para proteger los intereses norteamericanos en un momento de crisis política. En 1907, en ocasión de la guerra entre Honduras y Nicaragua, tropas estadounidenses se estacionaron durante unos tres meses en las ciudades de Trujillo, Ceiba, Puerto Cortés, San Pedro Sula, Laguna y Choloma. En 1911 y 1912 se reiterarían las invasiones, en este último caso para impedir la expropiación de un ferrocarril. En 1919, 1924 y 1925 fuerzas del imperio volverían a invadir Honduras, siempre con el pretexto de salvaguardar la vida y la propiedad de ciudadanos norteamericanos. Pero la gran invasión ocurriría en 1983, cuando bajo la dirección de un personaje siniestro, el embajador John Negroponte, se establecería la gran base de operaciones desde la cual se lanzó la ofensiva reaccionaria en contra del sandinismo gobernante y la guerrilla salvadoreña del Frente Farabundo Martí.

Obama no puede ignorar estos nefastos antecedentes y, por lo tanto, debe saber que el golpe contra Zelaya sólo fue posible por la aquiescencia brindada por su gobierno. Lo que se le está pidiendo es que Estados Unidos deje de intervenir, que retire su apoyo a los golpistas, único sustento que los mantiene en el poder, y que de ese modo facilite el retorno de Zelaya a Tegucigalpa. La Casa Blanca dispone de muchos instrumentos económicos y financieros para disciplinar a sus compinches. Si no lo hace es porque no quiere, y los gobiernos y pueblos de América latina deberían sacar las conclusiones del caso.

En relación con el segundo problema, las bases norteamericanas en Colombia, es preciso decir lo siguiente. Primero, que el imperio no tiene diseminadas 872 bases y misiones militares a lo ancho y largo del planeta para que sus tropas experimenten las delicias del multiculturalismo o de la vida al aire libre. Si las tiene, a un costo gigantesco, es porque tal como lo ha dicho Noam Chomsky, son el principal instrumento de un plan de dominación mundial sólo comparable al que en los años treinta alucinara a Adolf Hitler. Pensar que esas tropas y esos armamentos se desplegarán en América latina para otra cosa que no sea asegurar el control territorial y político de una región que los expertos consideran como la más rica del planeta por sus recursos naturales constituye una imperdonable estupidez. Esas bases son la avanzada de una agresión militar, que puede no consumarse hoy o mañana, pero que seguramente tendrá lugar cuando el imperialismo lo considere conveniente. Por eso la Unasur debe rechazar enérgicamente su presencia y exigir la suspensión del proceso de instalación de las bases. Y, además, aclarar que éste no es un “asunto interno” de Colombia: nadie en su sano juicio puede invocar los derechos soberanos de un país para justificar la instalación en su territorio de fuerzas militares que sólo podrán traer destrucción a sus vecinos. Cuando en los años treinta Hitler rearmó Alemania, los Estados Unidos y sus aliados pusieron el grito en el cielo, sabedores de que el paso siguiente sería la guerra. No se equivocaron. ¿Por qué ahora sería diferente?

Segundo: mientras Uribe sea presidente de Colombia no habrá solución a este problema. El sabe, como todo el mundo, que Estados Unidos ha venido confeccionando un prontuario en donde se lo califica de narcotraficante y de cómplice de los crímenes de los paramilitares. En 2004, el Archivo Federal de Seguridad de Estados Unidos dio a conocer un documento producido en 1991 en el que se acusa al por entonces senador Alvaro Uribe Vélez de ser uno de los principales narcotraficantes de Colombia, referenciado como el hombre número 82 en un listado, cuyo puesto 79 ocupaba Pablo Escobar Gaviria, capo del cartel de Medellín. El informe, que puede leerse en http://www.gwu.edu/%7Ensarchiv/NSAEBB/NSAEBB131/dia910923.pdf, asegura que el hoy presidente colombiano “se dedicó a colaborar con el cartel de Medellín en los más altos niveles del gobierno. Uribe estaba vinculado a un negocio involucrado en el tráfico de narcóticos en Estados Unidos. Su padre fue asesinado en Colombia por su conexión con los narcos. Uribe trabajó para el cartel de Medellín y es un estrecho amigo personal de Pablo Escobar Gaviria ...(y) fue uno de los políticos que desde el Senado atacó toda forma de tratado de extradición”.

Por lo tanto, Uribe no tiene ningún margen de autonomía para oponerse a cualquier pedido que provenga de Washington. Su misión es ser el caballo de Troya del imperio y sabe que si se resiste a tan ignominiosa tarea su suerte no será distinta de la que corrió otro personaje de la política latinoamericana, presidente también él: Manuel Noriega, quien una vez cumplida con la misión que la Casa Blanca le asignara fue arrestado en 1989, luego de una cruenta invasión norteamericana a Panamá, y condenado a 40 años de prisión por sus vinculaciones con el cartel de Medellín. Cuando Noriega dejó de ser funcional a los intereses del imperio, pasó velozmente y sin escalas de presidente a prisionero en una celda de máxima seguridad en los Estados Unidos. Ese es el espejo en que día y noche se mira Uribe, y eso explica su permanente crispación, sus mentiras y su desesperación por volver a ser elegido como presidente de Colombia, convirtiendo ese entrañable país sudamericano en un protectorado norteamericano, y a él mismo en una suerte de procónsul del imperio, dispuesto a enlutar a todo un continente con tal de no correr la misma suerte que su colega panameño.

* Politólogo.

Extraido de "Pagina 12" Leer más...